«Entrenador pide cambios tras agresión a árbitro en Yantzaza» Juan Carlos Gonzalez
El entrenador profesional Juan Carlos González Dávila llamó a que la agresión sufrida por un árbitro asistente durante el partido entre Ciudad de Yantzaza y Río Aguarico FC se convierta en un punto de partida para fortalecer la seguridad, disciplina y organización del fútbol.
El pronunciamiento se produce después del incidente registrado el sábado 17 de octubre en el estadio Municipal Juan Galarza Márquez, donde el árbitro asistente Lenin Ojeda recibió el impacto de una piedra lanzada desde el sector del banco de suplentes del equipo local y tuvo que recibir atención médica.
“Ninguna decisión justifica una agresión”
González rechazó de forma directa cualquier intento de justificar la violencia a partir de desacuerdos con decisiones arbitrales.
El entrenador sostiene que jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes tienen la obligación de promover autocontrol, disciplina y respeto hacia quienes participan en una competición deportiva.
También considera que un club representa no únicamente a quienes están dentro de la cancha, sino a una institución, su afición y a niños y jóvenes que observan a los futbolistas como referentes.
Pide mayor prevención desde la organización
Otro de los puntos planteados por González está dirigido a las instituciones encargadas de organizar los campeonatos.
A su criterio, la responsabilidad no debería limitarse a elaborar calendarios y designar autoridades, sino incluir protocolos preventivos, seguridad dentro y fuera de los escenarios, evaluación de riesgos y procedimientos claros cuando se presentan situaciones de tensión.
Su propuesta apunta a que los partidos de mayor exigencia cuenten con condiciones acordes al nivel de presión deportiva.
También plantea evaluar el arbitraje
González sostiene que la preparación arbitral también debe formar parte de la discusión.
A su juicio, los árbitros que dirigen encuentros decisivos deben contar con experiencia, conocimiento reglamentario, preparación física y capacidad para administrar escenarios de presión.
Sin embargo, establece una distinción fundamental: posibles errores arbitrales no justifican bajo ninguna circunstancia una agresión física.
Las críticas formuladas al arbitraje corresponden a la opinión del entrenador y no constituyen una evaluación técnica de la actuación específica de la terna que dirigió Ciudad de Yantzaza–Río Aguarico.
Responsabilidad también para jugadores y clubes
El entrenador considera que las instituciones deportivas deben trabajar permanentemente en formación integral y no solamente en rendimiento competitivo.
Disciplina, control emocional y respeto, sostiene, deben tener el mismo peso que la preparación física y táctica.
Ciudad de Yantzaza informó posteriormente que identificó y separó al jugador involucrado en la agresión, además de ofrecer disculpas públicas al árbitro y a la terna arbitral.
Acciones legales por la agresión
La Agremiación de Árbitros del Ecuador anunció que iniciará acciones penales contra el futbolista involucrado, mientras se espera conocer las resoluciones disciplinarias que correspondan dentro del ámbito deportivo.
Para González, la respuesta no debería terminar únicamente en una sanción individual.
El entrenador plantea aprovechar lo ocurrido para revisar cómo se organizan los encuentros, cómo se forma a los deportistas, qué seguridad existe en los escenarios y cómo se selecciona y evalúa a quienes imparten justicia deportiva.
Su planteamiento central es claro: la violencia no puede normalizarse dentro del fútbol y la prevención debe involucrar a todos sus actores.
